``En cada uno de mis
viajes me llevo algo, esa es la manera como vivo, aprendiendo todos los días
algo nuevo con el objetivo de aplicarlo en mi día a día porque al final del
camino lo que nos queda es esto´´
Él
esta enamorado de la vida, de su país, disfruta y aprovecha cada uno de los
momentos que se le presentan, va más allá que los demás, no tiene límites,
tampoco le teme al fracaso, si pudiera nombrar todas sus cualidades pasaría
días y hasta meses.
Emmy
Lounes es el nombre del chico al que me refiero, de nacionalidad Francesa, este
año se mudó a Venezuela para cursar un semestre en la Universidad Católica
Andrés Bello (UCAB), vive con una familia en San Antonio de los Altos, su
hermano de aquí lo conoció hace un año en Paris y le propuso ir a Venezuela,
sin pensarlo dos veces se preparó para ir al país de la locura.
Así
llama Emmy a Venezuela, dice que cuando tomó la decisión de venir sus
familiares y amigos decían que los venezolanos estaban locos, que todo en aquel
lugar era un desastre, él ignoro los comentarios y decidió arriesgarse y
aventurarse en un mundo totalmente desconocido.
Este
chico de tan solo 23 años estudia Administración en la Universidad de TELECOM Ecole de
Management, está por finalizar la carrera,
solo le queda el último año, al regresar a Francia culminará sus
estudios, al parecer su marcha de Venezuela será en el 2013, unas semanas atrás
asistió a una entrevista y fue aceptado por lo cual extenderá su pasaje el cual
tenía agosto como mes de salida.
Con solo 5 meses en Venezuela, Emmy se ha adaptado fácilmente, se podría
decir que es uno más de los venezolanos, su pronunciación y su léxico a pesar
de tener poco tiempo es muy bueno, sus frases coloquiales causan gracia, pero
ha logrado ganarse el cariño de los estudiantes de la UCAB, va a sus reuniones,
salidas y encuentros.
En julio culminan sus clases en la universidad y en octubre comienza sus
pasantías-trabajo en la Corporación Andina de Fomento (CAF), enfatiza que todo
en la vida es aprendizaje, con el más mínimo detalle estamos aprendiendo, se
queda para formarse y adentrarse de forma más directa en el ambiente laboral
para de esta manera adquirir un conocimiento más amplio y vivir una nueva
experiencia.
Otros dos franceses se inscribieron en el Programa Internacional de la
UCAB, sin embargo, estos no se han adaptado por completo por diversas razones,
una de ellas no había salido de Europa y no sabía lo que se iba a esperar mucho
menos al ir a un país como Venezuela que es muy diferente a Francia o a
cualquier otro país europeo.
A diferencia de la chica francesa, Emmy ya había viajado por Latinoamérica
un par de veces y sabía de alguna forma lo que se iba a encontrar pero a pesar
de que estaba preparado tanto mentalmente como psicológicamente cuenta que el
concepto que el tenía y le contaban sus amigos no era nada para lo que es
Venezuela, dice que una de las cosas que más le ha gustado hacer es montarse en
moto-taxi, ``es algo increíble, nunca antes lo había hecho pero ahora será mi
medio para trasladarme´´. - risas-
En sus ratos libres, Emmy, recorre la ciudad de Caracas, ha ido hasta los
lugares mas recónditos de la Capital, conoce el Centro de pie a cabeza, la
plaza Altamira, El Ávila y muchas cosas que ni los propios venezolanos conocen
o frecuentan.
En Agosto espera ir a Ciudad Bolívar junto a sus
amigos y conocer una de los más grandes patrimonios de Venezuela, El Salto
Ángel, que es la caída de agua más alto del mundo.
``Hoy por hoy pienso que todo llega por una razón y aprendí cada uno de
nosotros debe formar su propio criterio de cómo ver las cosas, es por esta
razón que no me arrepiento de haber parado en el país de la locura´´.
Karen Guerra